
Un Muro de mirada siniestra...un muro absoluto se entrecruzó en mi camino un día de mayo, justo el día de mi nacimiento, para ser más concisa. Y desde entonces hasta ahora una curiosidad insana me viene a despertar en noches como estas. Noche en las que mi único emblema es una sabana blanca.
Maldita insana curiosidad, maldita ella y toda su prole…los miedos, las angustias, los sinsabores, supongo, que el muro sea tan alto tampoco ayuda, me parece desconsiderado por mi parte no explicar que esta curiosidad que me nace desde las pupilas de los ojos hasta la punta de mis dedos se materializa en una pregunta.
¿Que hay detrás de este muro?
Imagino un camino bien bordeado, detrás de este muro…un muro absoluto, con largas vistas con largos derroteros, con un cartel enorme que ponga…”elige”. Y mi miedo se hace un titán. Por que no nos engañemos, desde el mismo instante en el que empezamos a elegir, crecemos, y crecer duele.
De veras.